MADRID.- El gobierno español aprobó ayer un drástico plan de ajuste para combatir el elevado déficit público, el cual incluye recortes que harán bajar en medio punto, hasta el 1,3%, el crecimiento económico previsto para 2011, anunció la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado.

"En este momento, entre menos crecimiento o menos déficit tenemos que inclinarnos por menos déficit", señaló la ministra, quien enfatizó que se trata de una estimación conservadora.

El plan de austeridad, aprobado como decreto ley y anticipado la semana pasada en el Congreso por el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, es el primero que también contempla recortes del gasto social desde que los socialistas llegaron al poder en 2004. Los más afectados son los trabajadores públicos y los jubilados, ya que los sueldos de los funcionarios serán reducidos a partir de junio entre el 0,56% y el 7%, dependiendo de su grupo y nivel salarial, y el próximo año serán congelados.

También las pensiones, excepto las mínimas, se congelarán en 2011.

"No ha sido una decisión fácil para el gobierno", admitió la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega. Subrayó, sin embargo, que se trata de medidas necesarias e imprescindibles".

El plan contempla también una rebaja del 15% en las retribuciones de los miembros del gobierno y recortes de los salarios de los parlamentarios. Asimismo, el gobierno suprime a partir de 2011 el llamado cheque bebé, una ayuda de 2.500 euros que se paga a los padres por cada recién nacido, y reduce en unos 6.000 millones de euros las inversiones públicas, con lo cual muchos proyectos quedarán paralizados. (DPA)